La ficha en papel tenía una virtud: estaba toda junta. Al digitalizar se suele perder eso — el odontograma en un lado, los presupuestos en otro, los consentimientos en una carpeta compartida y la receta en el block del escritorio. Cuando el paciente vuelve a los ocho meses, reconstruir su historia toma más tiempo que atenderlo.
Acá la ficha es una sola pantalla con todo lo que existe de esa persona.
Odontograma pieza por pieza
El odontograma registra los hallazgos por diente y por cara, con numeración ADA y dentición temporal incluida, así que sirve igual para adultos y para niños. Cada hallazgo queda con su fecha, con quién lo registró y con el tratamiento asociado si se presupuestó.
- Hallazgos por pieza y por superficie, con su catálogo editable por clínica.
- Dentición permanente y temporal, sin cambiar de pantalla.
- Historial: qué se encontró, cuándo y qué se hizo después.
El odontograma no es un dibujo aparte: desde un hallazgo se arma el presupuesto, y cuando esa prestación se realiza y se cobra, el mismo dato llega a la liquidación del dentista. Nadie lo escribe dos veces.
Evoluciones que se escriben cuando hay que escribirlas
La evolución clínica se registra desde la cita, en el momento. Si el sistema te lo pone difícil —pidiendo que la cita esté en cierto estado, o que hayan pasado menos de tantos días— lo que pasa en la práctica es que la evolución no se escribe. Y perder el registro clínico es mucho peor que tener uno de más.
Por eso el registro está abierto a cualquier cita no anulada del último mes, con plantillas de texto para no partir de cero y dictado por voz para el que prefiere hablar.
Recetas, consentimientos y certificados
Los documentos clínicos se emiten desde la misma ficha, con los datos del paciente y del dentista tratante ya puestos, y quedan guardados en su historial:
Recetas
Con el prescriptor, su firma y el detalle del medicamento. Se envían al paciente en PDF.
Consentimientos
El paciente firma en pantalla y el documento firmado queda en la ficha, con fecha y hora.
Certificados y presupuestos
Se generan en PDF con la marca de la clínica y se mandan por correo o WhatsApp.
Al paciente se le manda el archivo, no un enlace que después caduca o que no sabe abrir. La única excepción es la firma: para firmar sí necesita entrar a una página segura.
Antecedentes que importan antes de anestesiar
Alergias, medicamentos, enfermedades de base, embarazo, tratamiento anticoagulante. Se cargan una vez y aparecen visibles en la ficha, no escondidos tras tres pestañas. Es el tipo de dato que solo sirve si se ve sin buscarlo.
Imágenes y documentos del paciente
Radiografías, fotos intraorales, exámenes y cualquier archivo que llegue por correo se adjuntan a la ficha. Si contratas el análisis con inteligencia artificial, además puedes generar desde la misma radiografía un informe listo para explicárselo al paciente.
Quién puede ver qué
La ficha clínica es un dato sensible en el sentido estricto de la ley. Cada perfil ve lo que su trabajo requiere: recepción trabaja con la agenda y los pagos sin entrar a la historia clínica, y cada acceso queda registrado. Lo explicamos en detalle en Ley 21.719 y los datos de tus pacientes.