El dentista que atiende solo, o con una asistente, tiene un problema distinto al de una clínica de seis sillones. No necesita coordinar equipos: necesita que la parte administrativa no se le coma la tarde. Y necesita no perder pacientes, porque cada uno pesa mucho más.
Casi todos los sistemas están pensados para lo primero y le cobran al segundo el precio de una estructura que no tiene.
Lo que sí necesitas
Agenda con recordatorios
Que el paciente confirme solo. Una inasistencia cuando atiendes tú es una hora que no vuelve.
Ficha y odontograma
La historia completa a mano, con evoluciones que puedes dictar entre paciente y paciente.
Presupuestos en minutos
Con tu arancel, en PDF, enviado por WhatsApp antes de que el paciente se pare del sillón.
Cuánto te deben
Sin planilla paralela: cada pago queda imputado a su prestación.
Lo que no deberías estar pagando
- Licencia por usuario. Si trabajas con una asistente que agenda, no tiene por qué costar el doble.
- Implementación. Una consulta de un box no requiere un proyecto de implantación.
- Módulos de clínica grande que no vas a abrir nunca: control de sucursales, permisos por área, gestión de convenios corporativos.
El plan para un profesional cuesta $9.990 más IVA al mes (Estudiante), con el personal administrativo incluido, la migración de tus datos y el primer mes sin costo. Todos los valores, en cuánto cuesta un software dental.
Si todavía estás estudiando
Hay un plan para estudiantes de Odontología de pregrado, con acreditación previa: mismo sistema, un box y un usuario clínico, pensado para quien está partiendo y quiere llevar sus pacientes ordenados desde el principio. Tiene una vigencia máxima de dos años, que es el tiempo razonable para esa etapa.
Los tres agujeros por donde se va la plata en una consulta chica
1. La hora que no llegó
Con un solo box, cada inasistencia es un golpe directo. Recordatorio con confirmación y una lista de gente a la que llamar cuando se libera una hora. Lo explicamos en la agenda.
2. El presupuesto que quedó en el aire
Sin recepción que haga seguimiento, el paciente que dijo "lo voy a pensar" desaparece. El sistema arma solo la lista de los que se evaluaron y no agendaron, con cuánto valía cada uno.
3. El WhatsApp sin responder
Estás atendiendo: no puedes contestar. Y quien pregunta por un precio a las nueve de la noche no espera hasta mañana. Si el volumen lo justifica, un agente que conteste y agende se paga solo con dos pacientes al mes.
Cuando crezcas
Si sumas un profesional o abres un segundo box, se cambia de plan o se agregan dentistas adicionales por unidad. No hay que migrar nada ni volver a implementar: es el mismo sistema con otro tamaño.